La autodeterminación de la televisión

INÉS CALOMARDE – La noticia del cierre de la televisión autonómica valenciana ha causado un gran estupor entre los medios de comunicación españoles y la población valenciana, sobretodo. No es el primer medio que cierra sus puertas en el panorama español: desde 2012 tanto la prensa como la televisión se han visto afectadas por el recorte del gobierno central. Aunque RTVV no ha sido el único medio español afectado. También ha sufrido las consecuencias de la doble crisis (la económica y de la prensa) el canal valenciano Canal 9 y la televisión madrileña Telemadrid. Aunque aún queden mucho canales autonómicos, parece que la idea del tercer canal de televisión que surgió en la transición se está acabando.

En los primeros años de la década de los 80, se llegó a la conclusión de que la televisión central no podía abarcar la disparidad de pensamientos de todos los españoles. Es más, “se vio que la estructura organizativa y de producción de TVE no podía dar razón a las inquietudes descentralizadoras del nuevo estado de las autonomías”. La multitud de culturas del territorio español que estaban reivindicando su autodeterminación, también necesitaban un medio público donde poder expresar estas demandas.

Por eso, en el año 1983 se aprobó en el congreso la ley de los terceros canales de televisión. Esta proporcionaba la competencia a las comunidades autónomas de poder crear ese tercer canal público. Durante esos primeros años se fueron constituyendo esos canales que más tarde conformarían la FORTA, Federación de Televisiones Autonómicas, donde podemos encontrar EITB, TV3 o Canal Sur.

Imagen

Además de ganar un poder indentitario en algunos territorios y de tener una indudable eficacia en cuanto a la cohesión social de los individuos de las comunidades, las cadenas vasca y catalana encontraron un vacío en la televisión que no había sido cubierto por las televisiones estatales: las series de la sobremesa. Con programas como Poble Nou en TV3 y Goenkale en EITB pudieron llenar este vacío y además crear una identidad con el espectador que les observaba desde casa. Es de esta manera que se reforzaron algunos de los mecanismos de identidad con la propia cultura como la lengua de la comunidad.

Sin embargo, ahora parece que muchos de estos canales, que habían ayudado a crear una identidad en la persona están viendo como sus trabajadores son despedidos e incluso como se cierran sus puertas. Renovarse o morir, esa parece la clave. Si en su momento de nacimiento, las cadenas autonómicas encontraron un tipo de programa con el que consolidarse como medio, ahora es más que necesario un cambio inmediato para que estás cadenas puedan seguir existiendo.

Advertisements

Leave a comment

Filed under Uncategorized

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s